lunes, 29 de abril de 2013

alba








Moldeable cual figura de barro, prefiere doblarse antes que partirse.
Siente que este juego es demasiado largo y apenas a comenzado a vagabundear por casillas ambiguas, cada una de ellas, llena de desilusiones y desengaños.
Traza una y otra vez ese camino, el cual jamás contiene un final.
Por el abismo oscuro donde vaga  no encuentra su paz, incesante busca sin resultado ese lugar apacible donde poner retomar bocanadas de aire, para poder llenar así sus pulmones.

Mirando de frente la verdad pudo calmar su agonia.
Notando el calor de la compresión en sus brazos, tranquilizó sus pulsaciones llenas de resignación y dolor. Sintiendo en su cuello la suavidad de unas palabras dulces, dejo que mediante sus oídos esas palabras penetraran en su mente y nublaran cualquier mal pensamiento.

Gracias a ello pudo respirar tranquila hasta llegada el alba. El día era nublado, pero en el centro de su pecho irradiaba luz. Las notas de una simple canción sonaban acompasadas con esa felicidad del momento. Se dedico a sentir y dar lo que sentía.

Al finalizar el alba...

La verdad a la que había mirado de frente durante el crepúsculo se volvió mentira.
 El calor que la comprensión había dejado en sus brazos, al alba los congelo.
 Las palabras dulces que habían acariciado su cuello, se volvieron dagas puntiagudas que penetraban en su garganta, cortando así toda razón y entendimiento.

Si algo amaba y valoraba, era la sinceridad al sentir y dar  la esencia que mana del alma. Algo que nadie puede arrebatar, algo a lo que nadie puede llegar. Porque existe en cada una de las personas que forman este mundo. El único ser que puede arrebatarte eso, eres tu mismo.

Mira dolorida el presente, con resignación y desengaño intenta descifrar cada nota difuminada del futuro.

Inocente se resigna a aceptar aquello que no quería creer. Cual ave Fénix resurgirá de sus cenizas, para poder finalizar ese camino que tanto ansía. La confianza que le hacia posible volar, murió degollada por las mismas dagas que acabaron con su razón y su entendimiento.