Si tu supieras...
Solo palabras que algún día desee decir, y no pude.
lunes, 29 de abril de 2013
alba
Moldeable cual figura de barro, prefiere doblarse antes que partirse.
Siente que este juego es demasiado largo y apenas a comenzado a vagabundear por casillas ambiguas, cada una de ellas, llena de desilusiones y desengaños.
Traza una y otra vez ese camino, el cual jamás contiene un final.
Por el abismo oscuro donde vaga no encuentra su paz, incesante busca sin resultado ese lugar apacible donde poner retomar bocanadas de aire, para poder llenar así sus pulmones.
Mirando de frente la verdad pudo calmar su agonia.
Notando el calor de la compresión en sus brazos, tranquilizó sus pulsaciones llenas de resignación y dolor. Sintiendo en su cuello la suavidad de unas palabras dulces, dejo que mediante sus oídos esas palabras penetraran en su mente y nublaran cualquier mal pensamiento.
Gracias a ello pudo respirar tranquila hasta llegada el alba. El día era nublado, pero en el centro de su pecho irradiaba luz. Las notas de una simple canción sonaban acompasadas con esa felicidad del momento. Se dedico a sentir y dar lo que sentía.
Al finalizar el alba...
La verdad a la que había mirado de frente durante el crepúsculo se volvió mentira.
El calor que la comprensión había dejado en sus brazos, al alba los congelo.
Las palabras dulces que habían acariciado su cuello, se volvieron dagas puntiagudas que penetraban en su garganta, cortando así toda razón y entendimiento.
Si algo amaba y valoraba, era la sinceridad al sentir y dar la esencia que mana del alma. Algo que nadie puede arrebatar, algo a lo que nadie puede llegar. Porque existe en cada una de las personas que forman este mundo. El único ser que puede arrebatarte eso, eres tu mismo.
Mira dolorida el presente, con resignación y desengaño intenta descifrar cada nota difuminada del futuro.
Inocente se resigna a aceptar aquello que no quería creer. Cual ave Fénix resurgirá de sus cenizas, para poder finalizar ese camino que tanto ansía. La confianza que le hacia posible volar, murió degollada por las mismas dagas que acabaron con su razón y su entendimiento.
martes, 27 de noviembre de 2012
Tiempo al tiempo.
Frente al ordenador, mirando como un minuto tras otro finaliza. Un minuto suelto, no supone nada en nuestro tiempo, pero como notamos cuando hay agrupaciones de estos minutos. A veces, pasan como suspiros intensos rápidamente.
Esto creo que sucede cuando ignoras hasta la luz del día, cuando no te percatas si quiera del hambre natural de tu cuerpo, que sin querer este puede marca una rutina y esta hacerte notorio el tiempo.
Pero cuando esto pasa, casualmente en tu interior irradia una luz, es la causante de llenar ese vacío, ese que precisamente es culpable de que notes el tiempo.
Otras veces y en la mayoría casi siempre, estos minutos se aferran a ti, pasando lentamente, recordándote constantemente que si ahora estas notando su presencia, es porque has de aprender de algo que ha sucedido. Y parece que el mismo tiempo te conceda la virtud de notar su presencia lentamente, para que así te des cuenta y te cerciores de que precisamente hoy, el tiempo no pasará rápidamente.
Porque hoy anhelas que este no exista, simplemente porque a tiempo real estas notando el dolor que causa el hecho de aprender.
Solo el hecho de saber que he de emplear este tiempo en el aprendizaje, y que el aprender estará basado en errores que yo he cometido hacia mi, me dan ganas de dormir y dejar que segundos, minutos, horas, días, semanas, meses o lo que convenga, pasen desapercibidos para mi.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
¿Cual es el ingrediente?
Cuando sabes si estas preparado o no?
Basas tu vida buscando quizá emociones que llenen por un momento ese vacío que tienes, como si de una receta simple se tratase, buscas ese ingrediente que hace de un plato típico, una exquisitez. Cuando crees encontrarlo, llegas a imaginar que quizá podría prolongarse.
Crees por un casual ser afortunado.
Y porque no?
- Te permites el lujo de confiar en esa ilusión surgida de la nada, la cual es inestable y poco certera, pero caes en la cuenta de que quizá es valorable el hecho de que se haya presentado sin mas. Te plantas erguido frente a esa posibilidad y afrontas el hecho de sentir una sed inmensa de probar suerte.
Conscientemente sacias esa sed, esa inocente sed, la cual es tan curiosa que no da pie a que te percates de que posiblemente sus consecuencias serán nefastas, y en vez de haber hallado ese ingrediente tan valioso, lo único que encuentras es un error, el cual corrobora que tus ansias por saciarte, te han echo dar un paso en vano, porque han corroído ese plato típico y estable, ése, poseedor de un sabor común pero comestible que te alimentaba.
De nuevo, cual cocinero frustrado por haber estropeado ese plato casi finalizado, caes en la cuenta de que no has de precipitarte.
-La paciencia es amarga, pero el resultado es dulce.
¿Cuan paciente puedo ser yo, si ansió un ingrediente que aporta tanto?
Basas tu vida buscando quizá emociones que llenen por un momento ese vacío que tienes, como si de una receta simple se tratase, buscas ese ingrediente que hace de un plato típico, una exquisitez. Cuando crees encontrarlo, llegas a imaginar que quizá podría prolongarse.
Crees por un casual ser afortunado.
Y porque no?
- Te permites el lujo de confiar en esa ilusión surgida de la nada, la cual es inestable y poco certera, pero caes en la cuenta de que quizá es valorable el hecho de que se haya presentado sin mas. Te plantas erguido frente a esa posibilidad y afrontas el hecho de sentir una sed inmensa de probar suerte.
Conscientemente sacias esa sed, esa inocente sed, la cual es tan curiosa que no da pie a que te percates de que posiblemente sus consecuencias serán nefastas, y en vez de haber hallado ese ingrediente tan valioso, lo único que encuentras es un error, el cual corrobora que tus ansias por saciarte, te han echo dar un paso en vano, porque han corroído ese plato típico y estable, ése, poseedor de un sabor común pero comestible que te alimentaba.
De nuevo, cual cocinero frustrado por haber estropeado ese plato casi finalizado, caes en la cuenta de que no has de precipitarte.
-La paciencia es amarga, pero el resultado es dulce.
¿Cuan paciente puedo ser yo, si ansió un ingrediente que aporta tanto?
miércoles, 25 de abril de 2012
La neutralidad del conejo solitario.
Asco, asco, asco y mas asco....
Y así siguen pasando sucesivamente los días, con ese sentimiento aferrado a cada idea que mi mente logra crear, de tan mísera realidad, la cual nos rodea.
Hoy sin motivo alguno miraba fijamente a un vacío frontal, el cual me ha causado de golpe certeza, la cual me ha llevado a preguntarme por que cada día me levanto de mala hostia. Hoy nuevamente, volví a preguntarme que podría hacer, para que el día pasara de la forma más amena posible. Sin éxito, puesto que no se me ha ocurrido nada considerable, lo cual me haga realizar el suficiente esfuerzo, como para vestirme o hacer cualquier cosa que requiera la más mínima muesca de satisfacción.
Me rompo la cabeza, buscando innumerables sentidos a innumerables acciones o actos que gente a mi alrededor comete. No tienen coherencia alguna...
Es que es tan ilógico, y me enerva, me saca de quicio, el simple echo de estar buscando algún sentido, que le de la mas mínima lógica a algo que no la tiene. Pero sigo haciéndolo, me paso cada día de mi lenta e insignificante vida, intentando responderme de manera alguna, el porque de todo.
El todo, abarca tantos matices....
El todo es cada una de las conversaciones innecesarias que flotan por el aire, intentando rellenar silencios no valorados, como un conocido algo chalado, con mucha razón comentó.
Es cada vida resignada, que deambula por este valle lleno de zarzales, los cuales hemos dejado crecer, hasta el punto de dejar que estos se apoderen de nosotros y nos desgarren a su gusto. Y la muchedumbre, pese a notar sus miseros cuerpos doloridos, se limita a pegar un leve gemido, pero sigue vistiendo sus cuerpos, con la tela mas fina que pueda encontrarse, la deshonestidad.
Cada vez que nos limitamos, a solo mirar la capa que cubre esa esencia que cada uno somos, sin darnos cuenta nos estamos limitando a ser la mierda de la que con certeza creemos haber dejado a un lado, y convencidos hablamos y aseguramos no soportar en lo más mínimo, a las personas que pecan de ello. Nos colgamos medallas en el pecho, sin pensar realmente si actuaremos bajo nuestros principios, cada vez que movemos ficha.
Me siento en un mar de piedras, todas en conjunto y desordenadas, pertenezco y soy la misma mierda de la cual huyo e intento escapar diariamente.
Como escapar de algo a lo que perteneces?
Hoy no me disponía a salir...
Hoy había decidido hacer algo de provecho durante la tarde, leer un libro, estudiar algo que se yo....
Hoy había decidido dejar pasar el día tranquilamente, un día mas ....
Pero como no, en el techo bajo el que me cubro, constantemente se deja claro el papel que tomo yo en esta tragicomedia que es vivir.
Me decidí finalmente por salir, anduve con mi perro sin saber bien donde pisar o clavar cada paso que con resignación iba dando. Me decidí por seguir el rastro, el cual un rio con vida dejó ya hace años.
Entre basura, piedras, troncos muertos, inertes, deformados por alguna corriente de agua inexplicable. Entre maleza, rocas de considerable tamaño erosionadas por el paso del tiempo, entre tanta dejadez del ser humano, vi correr a un conejo asustado por mi perro.
De golpe, he caído en la cuenta de que, de algún modo me encontraba en un lugar neutro. A ambos lados de la riera, a lo lejos, podías ver pasar a gente e incluso se ven casas y coches. Pero yo he sido afortunada, y por tomar el camino menos tentador, por un instante me he sentido bien. Y me he dado cuenta, en esa riera, que de forma metafórica, así es la vida, una vez más.
Rodeados cada uno de nosotros, por movimiento, vidas, historias, falsedad, egoísmo, envidia. Vamos dejando rastro de nuestra mierda. En medio siempre se encuentra a ese conejo solitario al rededor de toda la mierda.
Ese conejo deambulante percatándose de todo, tragándose la mierda que los de alrededor van dejando, pero solo.
Harta ya de ver obviedades por cada recoveco que aparece, decidí volver a casa. Pero me sentí bien, por ser consciente al menos, que existe ese conejo.
Y así siguen pasando sucesivamente los días, con ese sentimiento aferrado a cada idea que mi mente logra crear, de tan mísera realidad, la cual nos rodea.
Hoy sin motivo alguno miraba fijamente a un vacío frontal, el cual me ha causado de golpe certeza, la cual me ha llevado a preguntarme por que cada día me levanto de mala hostia. Hoy nuevamente, volví a preguntarme que podría hacer, para que el día pasara de la forma más amena posible. Sin éxito, puesto que no se me ha ocurrido nada considerable, lo cual me haga realizar el suficiente esfuerzo, como para vestirme o hacer cualquier cosa que requiera la más mínima muesca de satisfacción.
Me rompo la cabeza, buscando innumerables sentidos a innumerables acciones o actos que gente a mi alrededor comete. No tienen coherencia alguna...
Es que es tan ilógico, y me enerva, me saca de quicio, el simple echo de estar buscando algún sentido, que le de la mas mínima lógica a algo que no la tiene. Pero sigo haciéndolo, me paso cada día de mi lenta e insignificante vida, intentando responderme de manera alguna, el porque de todo.
El todo, abarca tantos matices....
El todo es cada una de las conversaciones innecesarias que flotan por el aire, intentando rellenar silencios no valorados, como un conocido algo chalado, con mucha razón comentó.
Es cada vida resignada, que deambula por este valle lleno de zarzales, los cuales hemos dejado crecer, hasta el punto de dejar que estos se apoderen de nosotros y nos desgarren a su gusto. Y la muchedumbre, pese a notar sus miseros cuerpos doloridos, se limita a pegar un leve gemido, pero sigue vistiendo sus cuerpos, con la tela mas fina que pueda encontrarse, la deshonestidad.
Cada vez que nos limitamos, a solo mirar la capa que cubre esa esencia que cada uno somos, sin darnos cuenta nos estamos limitando a ser la mierda de la que con certeza creemos haber dejado a un lado, y convencidos hablamos y aseguramos no soportar en lo más mínimo, a las personas que pecan de ello. Nos colgamos medallas en el pecho, sin pensar realmente si actuaremos bajo nuestros principios, cada vez que movemos ficha.
Me siento en un mar de piedras, todas en conjunto y desordenadas, pertenezco y soy la misma mierda de la cual huyo e intento escapar diariamente.
Como escapar de algo a lo que perteneces?
Hoy no me disponía a salir...
Hoy había decidido hacer algo de provecho durante la tarde, leer un libro, estudiar algo que se yo....
Hoy había decidido dejar pasar el día tranquilamente, un día mas ....
Pero como no, en el techo bajo el que me cubro, constantemente se deja claro el papel que tomo yo en esta tragicomedia que es vivir.
Me decidí finalmente por salir, anduve con mi perro sin saber bien donde pisar o clavar cada paso que con resignación iba dando. Me decidí por seguir el rastro, el cual un rio con vida dejó ya hace años.
Entre basura, piedras, troncos muertos, inertes, deformados por alguna corriente de agua inexplicable. Entre maleza, rocas de considerable tamaño erosionadas por el paso del tiempo, entre tanta dejadez del ser humano, vi correr a un conejo asustado por mi perro.
De golpe, he caído en la cuenta de que, de algún modo me encontraba en un lugar neutro. A ambos lados de la riera, a lo lejos, podías ver pasar a gente e incluso se ven casas y coches. Pero yo he sido afortunada, y por tomar el camino menos tentador, por un instante me he sentido bien. Y me he dado cuenta, en esa riera, que de forma metafórica, así es la vida, una vez más.
Rodeados cada uno de nosotros, por movimiento, vidas, historias, falsedad, egoísmo, envidia. Vamos dejando rastro de nuestra mierda. En medio siempre se encuentra a ese conejo solitario al rededor de toda la mierda.
Ese conejo deambulante percatándose de todo, tragándose la mierda que los de alrededor van dejando, pero solo.
Harta ya de ver obviedades por cada recoveco que aparece, decidí volver a casa. Pero me sentí bien, por ser consciente al menos, que existe ese conejo.
martes, 27 de marzo de 2012
Un día mas....
Rutina....
Quizá sea eso, por asociarle una adjetivo o algo. Vacío, en ello reside hoy día cada segundo que paso despierta, no hay nada.
Sera cierto que el mero hecho de proyectar algo positivo o negativo, en beneficio a la realidad de uno mismo, es viable?
Me paso los largos días, sin un objetivo, mirando al frente sin esperar nada. Huir hacia el presente hasta que el final, determine la meta. Es una buena forma quizá de sobrellevarlo todo, bajo mi punto de vista, dado que es la postura que he escogido, pero, no se si quiera si es la mas acertada.
Y lo preocupante es que me da igual, porque no consigo crear algún sentimiento hacia mi persona de culpabilidad, o enojo. Todo se sucede irrelevante....
No se si he llegado ya al punto de no retorno, desconozco mis objetivos, dados que no consigo proyectarlos e ilusionarme y ver que cambiaran a la larga, algo. Un objetivo es algo digno de analizar, puesto que creo que un objetivo, solo te mantiene ocupado un numero ilimitado de horas, las cuales no piensas de formas tan activa, y logra evadirte.
Pero, y después, es objetivo llenara el vacío ?
Por lógica, tendría que ser así. Pero en esencia no soluciona nada, solo te mantiene ocupado, tapa tus ojos, con una cortina traslucida, la cual, trata de esconder ese malestar. pero día a día, cuando estas a solas, ahí sigue.
En fin, un día mas...
domingo, 18 de marzo de 2012
Proceso de asimilación.
Hace ya varios días que mis ideas no logran reagruparse en una única dirección, hace ya varios meses, que aún con el paso del tiempo mi mente retrocede una y otra vez, a un único pensamiento. A un único punto. Aunque ya no es lo mismo, no hay día que no lo recuerde.
No existe día en que su nombre no aparezca, destrozando el orden de mis ideas, me hace preguntarme, hasta cuando....
Me hace analizar, y pensar si el motivo de ese recuerdo, recordará o en su mente le invaderan pensamientos iguales a los míos.
Ya no es lo mismo, pero no logro evitarlo...
Existen amaneceres nuevos, en los que mi alma regocijada se ilusiona, y de poco en poco intenta dejarse llevar por esa ilusión, e intenta aferrarse a ella para no dejar que recuerdos antiguos, logren apagar esa luz, de ese nuevo amanecer. Que pese a no ser seguro, es un soplo de aliento que logra disipar mi falta de respiración.
Nadie lo entiende, nadie logra comprender el porque de mis acciones. Me dejo fluir e invadir por pequeños placeres, intentando coger un pizca de cada uno, para así poder construir una especie de montaña, donde al alzarme y subirme a la cima, pueda mirar al frente con algún tipo de seguridad. Alzarme y mirar hacia el frente con el objetivo, de ver y sentir que no estoy por debajo de nada, es mas que estoy en igualdad a lo que en mi entorno me rodea.
Pero aun no logro construir esa pequeña montaña.
No existe día en que su nombre no aparezca, destrozando el orden de mis ideas, me hace preguntarme, hasta cuando....
Me hace analizar, y pensar si el motivo de ese recuerdo, recordará o en su mente le invaderan pensamientos iguales a los míos.
Ya no es lo mismo, pero no logro evitarlo...
Existen amaneceres nuevos, en los que mi alma regocijada se ilusiona, y de poco en poco intenta dejarse llevar por esa ilusión, e intenta aferrarse a ella para no dejar que recuerdos antiguos, logren apagar esa luz, de ese nuevo amanecer. Que pese a no ser seguro, es un soplo de aliento que logra disipar mi falta de respiración.
Nadie lo entiende, nadie logra comprender el porque de mis acciones. Me dejo fluir e invadir por pequeños placeres, intentando coger un pizca de cada uno, para así poder construir una especie de montaña, donde al alzarme y subirme a la cima, pueda mirar al frente con algún tipo de seguridad. Alzarme y mirar hacia el frente con el objetivo, de ver y sentir que no estoy por debajo de nada, es mas que estoy en igualdad a lo que en mi entorno me rodea.
Pero aun no logro construir esa pequeña montaña.
martes, 21 de febrero de 2012
Lo echo de menos.
Me giro hacia mi izquierda alzando la mirada y logro verte, duermes plácidamente.
Sin saber porque, en mi rostro se esboza una sonrisa cada vez que mis ojos logran hallarte, entonces cierro mis ojos y te busco.
Tratando de sentir tu calor en mi cuerpo, recorro ese pequeño y casi inexistente espacio que hay entre ambos.
Siento tu calor, el ritmo de tu respiración marca el leve movimiento de mi brazo apoyado sobre ti, este consigue que mis dedos por inercia, rocen infimamente tu cuerpo.
Cada vez que esto sucede, respiro acompasada a ti. Mi cuerpo abrazado al tuyo, baila el leve movimiento que tu respiración marca, logrando que el sueño poco a poco se adentre en mi.
Sin saber porque, en mi rostro se esboza una sonrisa cada vez que mis ojos logran hallarte, entonces cierro mis ojos y te busco.
Tratando de sentir tu calor en mi cuerpo, recorro ese pequeño y casi inexistente espacio que hay entre ambos.
Siento tu calor, el ritmo de tu respiración marca el leve movimiento de mi brazo apoyado sobre ti, este consigue que mis dedos por inercia, rocen infimamente tu cuerpo.
Cada vez que esto sucede, respiro acompasada a ti. Mi cuerpo abrazado al tuyo, baila el leve movimiento que tu respiración marca, logrando que el sueño poco a poco se adentre en mi.
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