miércoles, 25 de abril de 2012

La neutralidad del conejo solitario.

Asco, asco, asco y mas asco....

Y así siguen pasando sucesivamente los días, con ese sentimiento aferrado a cada idea que mi mente logra crear, de tan mísera realidad, la cual nos rodea.

Hoy sin motivo alguno miraba fijamente a un vacío frontal, el cual me ha causado de golpe certeza, la cual me ha llevado a preguntarme por que cada día me levanto de mala hostia. Hoy nuevamente, volví a preguntarme que podría hacer, para que el día pasara de la forma más amena posible. Sin éxito, puesto que no se me ha ocurrido nada considerable, lo cual me haga realizar el suficiente esfuerzo, como para vestirme o hacer cualquier cosa que requiera la más mínima muesca de satisfacción.

Me rompo la cabeza, buscando innumerables sentidos a innumerables acciones o actos que gente a mi alrededor comete. No tienen coherencia alguna...

Es que es tan ilógico, y me enerva, me saca de quicio, el simple echo de estar buscando algún sentido, que le de la mas mínima lógica a algo que no la tiene. Pero sigo haciéndolo, me paso cada día de mi lenta e insignificante vida, intentando responderme de manera alguna, el porque de todo.

El todo, abarca tantos matices....

El todo es cada una de las conversaciones innecesarias que flotan por el aire,  intentando rellenar silencios no valorados, como un conocido algo chalado, con mucha razón comentó.

Es cada vida resignada, que deambula por este valle lleno de zarzales, los cuales hemos dejado crecer, hasta el punto de dejar que estos se apoderen de nosotros y nos desgarren a su gusto. Y la muchedumbre, pese a notar sus miseros cuerpos doloridos, se limita a pegar un leve gemido, pero sigue vistiendo sus cuerpos, con la tela mas fina que pueda encontrarse, la deshonestidad.

Cada vez que nos limitamos, a solo mirar la capa que cubre esa esencia que cada uno somos, sin darnos cuenta nos estamos limitando a ser la mierda de la que con certeza creemos haber dejado a un lado, y convencidos hablamos y aseguramos no soportar en lo más mínimo, a las personas que pecan de ello. Nos colgamos medallas en el pecho, sin pensar realmente si actuaremos bajo nuestros principios, cada vez que movemos ficha.

Me siento en un mar de piedras, todas en conjunto y desordenadas, pertenezco y soy la misma mierda de la cual huyo e intento escapar diariamente.

Como escapar de algo a lo que perteneces?

Hoy no me disponía a salir...
Hoy había decidido hacer algo de provecho durante la tarde, leer un libro, estudiar algo que se yo....
Hoy había decidido dejar pasar el día tranquilamente, un día mas ....
Pero como no, en el techo bajo el que me cubro, constantemente se deja claro el papel que tomo yo en esta tragicomedia que es vivir.

Me decidí finalmente por salir, anduve con mi perro sin saber bien donde pisar o clavar cada paso que  con resignación iba dando. Me decidí por seguir el rastro, el cual un rio con vida dejó ya hace años.

Entre basura, piedras, troncos muertos, inertes, deformados por alguna corriente de agua inexplicable. Entre maleza, rocas de considerable tamaño erosionadas por el paso del tiempo, entre tanta dejadez del ser humano, vi correr a un conejo asustado por mi perro.

De golpe, he caído en la cuenta de que, de algún modo me encontraba en un lugar neutro. A ambos lados de la riera, a lo lejos, podías ver pasar a gente e incluso se ven casas y coches. Pero yo he sido afortunada, y por tomar el camino menos tentador, por un instante me he sentido bien. Y me he dado cuenta, en esa riera, que de forma metafórica, así es la vida, una vez más.

Rodeados cada uno de nosotros, por movimiento, vidas, historias, falsedad, egoísmo, envidia. Vamos dejando rastro de nuestra mierda. En medio siempre se encuentra a ese conejo solitario al rededor de toda la mierda.
Ese conejo deambulante  percatándose de todo, tragándose la mierda que los de alrededor van dejando, pero solo.

Harta ya de ver obviedades por cada recoveco que aparece, decidí volver a casa. Pero me sentí bien, por ser consciente al menos, que existe ese conejo.








No hay comentarios:

Publicar un comentario