Me giro hacia mi izquierda alzando la mirada y logro verte, duermes plácidamente.
Sin saber porque, en mi rostro se esboza una sonrisa cada vez que mis ojos logran hallarte, entonces cierro mis ojos y te busco.
Tratando de sentir tu calor en mi cuerpo, recorro ese pequeño y casi inexistente espacio que hay entre ambos.
Siento tu calor, el ritmo de tu respiración marca el leve movimiento de mi brazo apoyado sobre ti, este consigue que mis dedos por inercia, rocen infimamente tu cuerpo.
Cada vez que esto sucede, respiro acompasada a ti. Mi cuerpo abrazado al tuyo, baila el leve movimiento que tu respiración marca, logrando que el sueño poco a poco se adentre en mi.
martes, 21 de febrero de 2012
miércoles, 15 de febrero de 2012
Locura
La mano sobre el corazón, tratando de ahogar esos palpitos que hacen que mi alma se sobrecoja.
Mi mente inquieta, sin poder tomarse un descanso.
Mi cuerpo, tumbado boca arriba, de lado, encogido. No consigue encontrase cómodo.
Mis ojos fijos y húmedos, en la inmensidad de una noche que parece no tener final.
Y otro día vuelve a nacer...
Cansada me incorporo, una vez mas, de tantas. Tratando de sostener con fuerza, el pensamiento que tras las noche, trate con ímpetu de asimilar. No logro entender, porque ahora, ha estas alturas me pasa esto.
Todo me sabe a poco, ya no entiendo nada.
Mi mente inquieta, sin poder tomarse un descanso.
Mi cuerpo, tumbado boca arriba, de lado, encogido. No consigue encontrase cómodo.
Mis ojos fijos y húmedos, en la inmensidad de una noche que parece no tener final.
Y otro día vuelve a nacer...
Cansada me incorporo, una vez mas, de tantas. Tratando de sostener con fuerza, el pensamiento que tras las noche, trate con ímpetu de asimilar. No logro entender, porque ahora, ha estas alturas me pasa esto.
Todo me sabe a poco, ya no entiendo nada.
lunes, 6 de febrero de 2012
Realmente, si tu supieras.
Me aterra…
Cuando uno se mira así mismo y no ve nada. Los días pasan, como si pasaras las hojas de un libro. Rápidamente ves como ya ha pasado.
Un número incalculable de tiempo se esfumó, y solo cabe el pensamiento agónico de ser consciente, de que ya no lo recuperaras. Esa agonía que sientes, por ver que un día más ha pasado, y te ves y no ves nada.
A tu alrededor solo ves miseria, míseros cuerpos inertes escasos de sentir otro sentimiento, que no sea el egoísmo.
Te das cuenta…
Te das cuenta de que no tienes nada. Quizá es que ya no queda nada, solo resquicios de algo que fue en un pasado. La evolución, en que nos hemos dejado convertir?
Escondiendo nuestras acciones, debajo de la falda de la maldita evolución.
Algo maravilloso que hemos mancillado, por supuesto, con cada acción acabada del ser humano. No paro de preguntarme, sin ánimo de exagerar, porque.
No concibo, por más que mi existencia trate de hacerlo. No entiendo esa sed egoísta, de cada uno.
Dejándose saciar con el sabor amargo del egoísmo, dejando que en su interior en la teoría y en la práctica algo se marchite, dando como fruto un resultado grotesco, deshonesto, y miles de adjetivos similares que desencadenaran.
Aun así, siendo conscientes y mirando lo que nos rodea. Observando y llegando a la conclusión de que no vamos bien encaminados, siguen calmando su sed.
Me resisto, me aterra verme sola en una inmensidad quizá que no entiendo, mi existencia se encuentra inestable, atípica, fuera de lugar.
Quizá no tendría que resistirme, quizá debería optar por dejar que mis sentidos, mis acciones, mi esencia se igualaran al resto. Pero mis principios, me dicen que no, y algo dentro de mí me advierte que viviría en continuo engaño.
Prefiero herirme o que me hieran.
Prefiero dejarme atormentar diariamente por la impotencia, ser consciente de que lo que no se ve, existe. Alimentar mi mente, aunque ello me aporte infelicidad al ver, que no todo lo que existe se aprovecha y solo lo degradamos.
Pero me aterra, no saber qué postura escoger realmente, conozco las consecuencias de tales. Pero ahí una parte indecisa de mi que sopesa, y la balanza queda igualada, esta no deja que mi existencia actué.
De momento se, que mi alma siente a un ritmo imparable, y que no va a dejar de sentir, a pesar de que abunden malos presagios.
Por desgracia…
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)