Me giro hacia mi izquierda alzando la mirada y logro verte, duermes plácidamente.
Sin saber porque, en mi rostro se esboza una sonrisa cada vez que mis ojos logran hallarte, entonces cierro mis ojos y te busco.
Tratando de sentir tu calor en mi cuerpo, recorro ese pequeño y casi inexistente espacio que hay entre ambos.
Siento tu calor, el ritmo de tu respiración marca el leve movimiento de mi brazo apoyado sobre ti, este consigue que mis dedos por inercia, rocen infimamente tu cuerpo.
Cada vez que esto sucede, respiro acompasada a ti. Mi cuerpo abrazado al tuyo, baila el leve movimiento que tu respiración marca, logrando que el sueño poco a poco se adentre en mi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario