No sé cómo empezar, todo es tan oscuro aquí dentro.
No puedo entenderlo, sin más, no puedo. Intentas cada día sonreír, mirar positivamente todo, o simplemente no sé, fijarte en algo que de sentido a ese día, el sentido necesario para poder encontrar ese golpe de aliento que necesitas, intentas buscar algo con lo que sentirte ocupada, finges unas risas y una alegría que en realidad no tienes, porque la tuviste algún día, pero hace tanto de eso…
Escribo suplicando una respuesta con la esperanza de obtener algo con mi propio pensamiento, pero escribo en vano intentando evadirme por un momento, intentando sacar algo de provecho de todo esto, sola sin saber dónde ir, sin rumbo alguno.
Resignada he aceptado vivir día a día, con la esperanza del mañana, de que llegara tarde o temprano, ese día en que mis peleas interiores se desintegren dejando así un amplio espacio para algo nuevo, que definitivamente me haga ver la respuesta, me ilustre en ese momento él por qué me resigné, y me haga entender el esquema, donde uno a uno fui relacionando los motivos que me hicieron aguantar.
No sé si soy yo misma, la que inconscientemente me tapo los ojos para no ver lo positivo, pero es una situación tan surrealista, que desvarío, pensando en porque me ocurren cada una de las cosas que día a día me toca aguantar. Necesito, necesito, necesito…
Necesito aquello que nunca he tenido, o que nunca he sentido por completo, estoy destinada a vivir resignada, aislada ante todo, contándole al aire mis pensamientos, para que nadie los escuche y no puedan juzgarme. Necesito saber la solución, porque desvarío creándome una equivocada la mayor parte de mi tiempo.
Mis incoherencias me alivian al pensar en que nadie les puede dar un sentido. Algún día, se, que algo de lo que soy, quedara, aunque no sea agradable, estoy segura de que mi duda, mi suplica, mi adivinanza…
Se quedara en el pensamiento de alguien, y quizás ese día, ese alguien, logre entender algo de lo que en realidad soy, esa es mi resignación, la causa de mis pensamientos. Porque, ese alguien me entenderá cuando ya nadie me pueda ayudar.
No sirven las preguntas, no sirve ni siquiera la compañía, nada sirve ya que todo se reduce a nada, de nada puedo sacar…
Nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario