lunes, 16 de enero de 2012

Típico pero si, el amor.

De nuevo hoy,  un día ya casi marchito por la inexistente luz,  el sol no ha salido ya que hoy en especial, se trataba de un día nublado, el cual ha dejado caer algunas gotas de lluvia.

Me encuentro en la típica oscuridad de las tardes de invierno, rodeada de nuevo de aromas,  incienso de Opio, acompañado con aceite de Retama y una vela, el cual hace hervir ese aceite, esta vez al igual que la anterior, de fresas.

Mis oídos se deleitan hoy, con música relacionada con Francia, o proveniente de tal. Un pequeño popurrí selecto, compuesto por un grupo bastante conocido, si eres de los que les gusta conocer más de lo que se muestra “Zaz”, una cantante con una biografía muy dramática “ Edith Piaf”, y el pianista “Yann Tiersen” el cual compuso la banda sonora de Amélie, una gran película.

Esta tarde trabaje, mientras caminaba admirando un día nublado como el de hoy para llegar a mi puesto de trabajo, me pare a pensar, en el día de ayer, un simple domingo.

En el cual, sin quererlo llegue a una conclusión, y por ende, a la posible solución de un pequeño factor que me compone.

-¿El amor tiene definición?

Pregunta obviamente con respuesta, pero tal respuesta deja incompleta esta. Todos sabemos, que la palabra amor y lo que esta define, es imposible de definir con exactitud.

Por lo tanto:

-¿Como somos capaces de saber cuándo nos hemos enamorado de alguien?

Reflexionando sobre mis pasos, y los innumerables casos que se han dado, en cuestión a este tema. Caí en la cuenta de que he estado enamorada, un valor incalculable de veces. Ya que, el amor en sí, no tiene definición, solo hemos de caer en la cuenta de las veces que hemos sentido.

Sentido, esa complicidad, esa conexión,  chispita en el estómago, la ilusión a la que todo el mundo se aferra, la mezcla de células o colisión de algo relacionado con nuestro sistema fisiológico, libera.

Desconozco el dato, de saber qué, en nuestro cuerpo, causa ese estado de felicidad temporal, que todos conocemos, pero, creo que ya se puede entender, a lo que me vengo a referir.

Por lo tanto, solo hemos de ser conscientes, de cuantas veces hemos sentido todo esto. Incluso por alguien a quien consideramos amigo o amiga, incluso en un pequeño transcurso de tiempo, una semana, dos días, un mes, cinco años, el tiempo es indiferente.

A lo que me vengo a referir, es, a que estamos tan obcecados individualmente, por encontrar el amor, que no caemos en la cuenta de que cada día, nos enamoramos constantemente, por lo tanto, cada día hablando de forma exagerada, encontramos el amor. Y por esa falta de atención, a nosotros mismos, no somos capaces de verlo.

Claro está, que, un amor de cinco años, no se puede comparar al de cinco días. En el primero, el de cinco años, hayamos una serie de vivencias, una rutina. En el segundo, solo sentimos, el amor con intensidad. Pero el segundo, es en sí, es el principio del resultado, que es el primero, el de cinco años.

En el hipotético caso, de que logremos de forma individual, prologar el máximo de tiempo, o durante toda la vida, ese momento de sentir intensamente. - ¿Diremos entonces que hemos hallado el amor?
Personalmente, creo que afirmar eso es egoísta e hipócrita.

Porque, entonces, que pasa con las relaciones pasadas. - ¿Solo era confusión? Como afirmamos, cuando vemos una posible continuación de esos sentimientos, antes nombrados. Sobre algo que no vemos viable, como esos sentimientos, los mismos, hacia un amigo.

Creo, que el análisis sobre esto, nos haría valorar, a cada uno de nosotros que realmente nunca estamos solos, porque siempre aparece alguien, al que rendirle ese tipo de sensaciones o sentimientos. Y por lo tanto, dejaríamos de ser egoístas en este aspecto. No sufriríamos tanto, ya que todos, pasamos por estas confusiones, las cuales podemos considerar, como amores. Porque realmente eso que se siente, por una ínfima parte de tiempo, o por mucho tiempo, creo que no deja de ser una especie de amor.

Estamos creados con la inmensa suerte de ser capaces de amar, de ser racionales, y saber separar cada clase de sentimientos, aunque a veces nos cueste hacerlo. De ser conscientes, por lo tanto, de cada sentimiento.

Porque entonces, no recapacitamos y ampliamos mas la visión que tenemos ante todo.

Ya que, creamos el dicho de: -El amor todo lo puede....

No hay comentarios:

Publicar un comentario